Según la tradición cristiana y los relatos de los evangelios de Mateo y Lucas, Jesús nació en Belén de Judea, también llamada la “ciudad de David”.
En el Nuevo Testamento, Mateo 2 y Lucas 2 sitúan explícitamente el nacimiento de Jesús en Belén, vinculándolo con la descendencia de David y con una antigua profecía que esperaba un gobernante que saldría de esa ciudad. Algunos estudiosos modernos señalan que otros textos del Nuevo Testamento presentan a Jesús como procedente de Nazaret, pero en el cristianismo histórico el lugar de nacimiento aceptado es Belén.
